Abel Pintos llenò sin titubeos tres noches el “Movistar Arena”: Un fenómeno musical que no cesa y suma nuevos seguidores en cada mòdulo artìstico encarado

El joven mùsico oriundo de Bahìa Blanca se consagrò definitivamente en la ùltima dècada como el artista argentino màs convocante, temporadas en las que sus pegadizas canciones trascienden las fronteras mundiales con un alto impacto en pùblicos de otros paises.

Abel Pintos (Movistar Arena - 21 11 2019 - Paul David Focus A017)

Por Gabriel Imparato

(Capital Federal – Domingo 24 de Noviembre de 2019) Lejos de los absurdos divismos o conductas“pomelìsticas”de los recalcitrantes rockeros, snobeantes traperos o insufribles cantantes tropicales, la vida de Abel Pintos transcurre a sus 35 años vaporizada por actos contiguos a las decisiones distendidas, la calma como herramienta indispensable para los proyectos encarados y la inclaudicable consigna de no provocar revulsiones dentro de los diferentes perfiles encarados en el mundo musical.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A004)

Con resultados que respaldan cada uno de los conceptos seleccionados desde el 2009 en adelante, la trayectoria del joven mùsico oriundo de Bahìa Blanca es estudiada subliminalmente por los analistas de mercado,como asì tambièn clonada en algunos colegas que anhelan alcanzar el impacto que la carrera de este cantante logrò especialmente en el ùltimo lustro. El èxito alcanzado por este afiatado vocalista es francamente singular, màs cuando la economía regional ha sufrido mucho los colapsos de polìticas regresivas y perfiles brutalmente populistas, actos que erosionaron veloz la estructura industrial abocada al mundo del espectáculo y sus distintas artes. Hoy a cualquier artista llenar una noche el Estadio Unico, dos la cancha de River y sumar a ese objetivo 19 shows en el Teatro Opera y otros cuatro en el Estadio Obras, definitivamente le resultarìa imposible.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A002)

El nuevo desafìo emergido en los ùltimos tiempos en la carrera de Abel Pintos lleva como tìtulo“Universo Paralelo”, un formato de show que teóricamente bucea en lo sinfònico, un planteo que en realidad permite ciertas concesiones desde ese cerrado estilo al incorporar a cada lado del escenario un guitarrista elèctrico,detalle no menor cuando las canciones se  sustentan en una arquitectura que juega con tonalidades naturales a las que estos violeros le adicionan certeramente un ardid de tono electrònico para generar particulares sonidos a esa legendaria estructura acùstica.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A001)

En sus tres presentaciones en el“Movistar Arena”, Abel Pintos se toma algunos minutos del evento en confesar su desconocimiento sobre la forma de articular la estructura clàsica de composición, arreglos y protocolos para convertir todo su repertorio a esa película orquestal soñada. A juzgar por lo ocurrido, quien deberìa darle un elocuente pedido de perdòn al anfitrión del espectáculo es Guillo Espel, quien lejos del humilde acto del vocalista, cada noche subiò a escena con ìnfulas de vaya a saber què, un proceder que descolocò decididamente a muchos espectadores preguntàndose curiosos e intrigados si Diego“El Cigala”estaba en el proscenio batuta en mano. En realidad el añejo orquestador podrà copiarle el peinado muy saturado de humedad, pero traicionado por el vestuarista de turno, el director del evento en la calle Humbolt porta un traje un nùmero y medio màs chico del ideal, dejando que sus botones en cualquier momento exploten y le peguen como mortales balines a la lìnea de violines o al hombre portando la ampulosa tuba.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A007)

Después de algunas paparruchadas orquestales donde Espel muestra inocultable su franco desconocimiento sobre el asunto, por suerte el resto de las canciones elegidas parecieron condicionar esa extravagancia imperante al inicio, dejando que las mismas articulen esos complementos que pueden brindar las cuerdas, los instrumentos de bronce y el acotado arsenal de estructuras percusivas ubicadas en el fondo del escenario. Empalmando todos los micropifies de la articulación sinfònica, por suerte està la guitarra del genial Marcelo Predacino quien justifica su lugar a la derecha del escenario, no asì el instrumentista que se halla ubicado en el otro extremo del proscenio, quien curiosamente contagiado por el absurdo proceder del director ingresa a escena de manera tambièn fantasiosa, no sumando demasiado a lo largo del recital con sus seis cuerdas electrificadas. Demostrando su gran profesionalismo a cada instante, jugueteando cuidadoso con sus partes dialogando felìz con el pùblico,

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A005)

Abel Pintos por sobre todos los aspectos protocolares de su espectáculo, saca a relucir una de las mejores voces de la escena nacional en el cruce de milenios, una garganta tan prodigiosa como versátil articulando sus temas como quien pisa el balòn en la mitad del campo, articulando con la vista en alto el curso seleccionado por su timbre, para llevar a un lugar sublime cada una de las composiciones incluìdas en el paralelismo universal de su obra. El tono hipnòtico de su canto y la sencillez estètica de sus cuidados movimientos, es una constante en esas dos horas de concierto, un show muy entretenido y variado que tiene otros elementos cautivantes para quienes llegaron a presenciarlo.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A009)

Amèn de un sonido muy bueno y equilibrado en todos los sectores del estadio,obviamente  la gran vedette del concierto por sobre los sonidos, es la fantàstica puesta de videos que se utilizan a cada lado del escenario en dos super pantallas digitales, probablemente las màs grandes que existan en este momento en Buenos Aires y el resto del paìs. Eligiendo varios conceptos de textura onìrica, tambièn sorprende la dinàmica acuàtica y eòlica de los clips, en los cuales participa el propio cantante, aceptando el sutil desafìo de sumergirse en una piscina con sus movimientos registrados en 4K para deleite de la puestista.

Abel Pintos (Movistar Arena - 21 11 2019 - Paul David Focus A009)

Usando todos los elementos a su alcance, Marcella Grimaux deja en claro que aceptò el desafìo de darle al concepto seleccionado por Abel toda su integridad artìstica, aportando asì en bastantes imàgenes una sensual poesìa,que luego en el segundo bloque contrasta estableciendo gran cantidad de filmaciones dentro de un hologràfico edificio que a ambos lados del proscenio genera la sensación de una orquesta tocando en el hangar de un jumbo 747 con cambiante luminosidad a cada instante. Coronado una estructura luminotècnica perfecta,las luces del  show son otro de los puntos màs logrados en el espectàculo, concierto donde la utilización de las plantas lumìnicas colocadas cuidadosamente,termina de armar una muy subyugante atmósfera creativa,dotando al enorme evento de un artilugio visual bien implementado sin provocar interferencias con los demàs elementos del concierto.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A008)

El pùblico aporta su colorido digital desde el mismo inicio del show,cuando miles de fans llegan con sus coronitas de reina luminosas a la platea y otros sectores, las que sumadas al habitual cotorrerìo de infinitos celulares supuestamente inteligentes termina armando allì un“arbolito de navidad sinfònico”donde nadie quiere quedarse afuera del circo luminoso creado intencionalmente. Las canciones pasan, Abel se suelta liberàndose de la tensiòn de esa vestimenta acùstica y amèn de sus dos incursiones en la dàrsena entre las plateas, deja fluir su adrenalina contagiosa cuando al final del recital se para como los duros jugadores  de rugby del club Hindù,para sostener ese scrum que sus seguidores propone con la feroz energìa del hit“Revoluciòn”, ùltimo tema del show antes de las repeticiones de anteriores piezas tocadas por la orquesta.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A006)

Con un cambio de vestuario a mitad de funciòn, acertadas pausas para hablar con sus numerosos seguidores y una cuota de ameno histrionismo para ejemplificar ciertos pensamientos o reflexiones de su existencia, Abel Pintos maneja con gracia y respeto un concepto musical desacantonado, imponiendo cuado la situación asì lo exige una previsible solemnidad a ciertas parcelas sonoras donde su sublime voz impacta con varios kilotones en el corazòn de sus oyentes, una divertida fiesta sonora donde todas las miradas quedan concentradas en un protagonista impecable y seguro, transmitiendo en cada lugar del estadio la certeza de estar oyendo un emergente artìstico genuino que evita traicionar sus sueños en cada movida seleccionada para brindar màs y màs, con el paso de las temporadas transpirando a borbotones su anhelo de llevar màs alto todo lo alcanzando, fruto de un sacrificado ejercicio artìstico sin espacio para chicanas o desvìos oportunistas.

Abel Pintos (Movistar Arena - Foto Guido Adler A003)

 

Abel Pintos – “Universo Paralelo” 21, 22 y 24 de Noviembre de 2019 – Estadio Movistar Arena (Lista de canciones: 01) Instrumental “Tanto Amor” – 02) No me olvides – 03) Flores en el rìo – 04) Pàjaro cantor – 05) Arder en libertad – 06) El sabor del mar/Milagro en cruz  – 07) La llave – 08) Motivos – 09) Cuando ya me empiece a quedar solo – 10) Cien años – 11) Once mil – 12) Màs que mi destino – 13) Sin principio ni final – 14) El mar – 15) Lo que soy – 16) Libertad – 17)Ya estuve aquì – 18) A-Dios – 19) Como te extraño – 20) El adivino – 21) Revoluciòn // 22) Como te extraño – 23) Pàjaro cantor)