A 31 años de la muerte de Alberto Olmedo, un film rescata una mirada ìntima sobre el còmico argentino màs genial de todos los tiempos

Filmada y dirigida por su hijo Mariano, autor tambièn del guiòn, esta película encara una ìntima mirada familiar del artista rosarino, un enfoque que cuenta con la participación de los demàs hijos del gran artista argentino.

Olmedo, El rey de la risa (Foto Prensa Cris Zurutuza A001)

Por David Dakota

(Capital Federal – Lunes 10 de Marzo de 2019) A poco màs de 30 años de la absurda e incomprensible muerte del genial Alberto Olmedo, ocurrida en el edificio Maral 39 de la ciudad de Mar del Plata a principios de marzo de 1988, semanas después que el boxeador Carlos Monzòn fuera arrestado por el asesinato de Alicia Muñiz en un lujoso chalet de esa localidad, la visiòn y recuerdo de los argentinos sobre la actual significación de la palabra y el gènero humor parece en estos tiempos haber tomado una connotación modificada por cuestiones polìticas que generan vergüenza en personas con algo de raciocinio. Proscripto de la televisión abierta en estas temporadas para ocupar su espacio en distintas pantallas con la incomprensible y abominable repetición de“El Chavo del 8”, “Casado con hijos”y la serie norteamericana de dibujos animados“Los Simpsons”en largos bloques diarios que superan el màs lògico tiempo de emisiòn, encontrar la figura del maestro Alberto Olmedo queda reducido a alguna repetición en el cable de algún programa televisivo, los curiosos especiales que los noticieros realizan para recordar la forma y precisiòn con la que perdiò la vida o sencillamente aquellos tramos de sus trabajos en televisión subidos por suerte a la plataforma youtube, los cuales mantienen una gracia y seducciòn innegables.

Olmedo, El rey de la risa (Foto Prensa Cris Zurutuza A002)

Hallar en estos tiempos el recuerdo de un humorista humilde que creciò brindando clase con todos sus aportes a una industria en crecimiento, es un baño de piedad que su figura merece al transcurrir un nuevo milenio velozmente embrutecido donde el humor obviamente ya no tiene programas especìficos en la pantalla de una caja cada ves màs boba. Con el nacimiento del nuevo milenio y las profundas crisis que viviò el paìs una tras otra y que tal vez hubieran merecido una película còmica para dejar al desnudo con humor la verguenza que dan los polìticos que se atribuyen el derecho de demonizar o sacralizar la vida de ciertas personas, la figura de Alberto Olmedo sobrevive en un paìs que se rìe de las peores cosas, que ha creado el meme para aquellos subnormales drogados las 24 horas con las pantallas telefònicas y que busca el humor en la desgracia ajena, mientras en esos espacios que la tele destinaba a hacernos reir, hoy lo ocupa con miles de horas con estos infradotados panelistas que opinan con el mayor desparpajo y desconocimiento de todas las cosas por las que son consultados.

Olmedo, El rey de la risa (Foto Prensa Cris Zurutuza A004)

Alberto Olmedo es demasiado cultural para estas mentes arruinadas por la imperiosa necesidad de trascender en lo mediàtico, sin olvidar que desde la òrbita polìtica se erige el humor que practicaba el comediante como lo màs machista, violento y repulsivo de la galaxia. Asì està el maestro Alberto Olmedo, a quien  algún 8 de marzo no faltarà algún conjunto de mujeres que pida en la Plaza de Mayo que se quemen todos los materiales en video existentes y en su lugar tengamos para siempre los discursos de los dictadores psicobolches que devastaron el continente en nombre de una revoluciòn, que solo favorece a unos pocos que le hacen creer a los imbèciles que la llegada de ciertas figuras icònicas les garantizarà un futuro inolvidable. Asì està el paìs, un verdadero cotolengo de idiotas aturdidos por la tecnología, su bajo nivel cultural y el empobrecimiento educativo que digitan los sindicatos en nombre de la reinvindicaciòn de los pueblos desposeìdos. De haber sabido Olmedo que su figura serìa masacrada por estos impresentables personajes, probablemente hubiese elegido un lugar màs alto para caerse y decirles“okey, mejor me tiro, el futuro es suyo, pueden hacerlo bosta ya mismo!”.

Olmedo, El rey de la risa (Foto Prensa Cris Zurutuza A006)

Tambièn después de tres decadas y un puchito conviene hacer una aclaraciòn que pocos se animan: el verdadero Alberto Olmedo era el que se entregaba de lleno a la televisión y la poblaba de personajes y apreciaciones que jamàs seràn destruìdas por ningún partido polìtico u organización feminista radicalizada. Las películas de Alberto Olmedo junto a su colega Jorge Porcel, no representan ni representaràn jamàs el aporte que el devastador y delirante humorista rosarino le hizo al gènero, siendo la pantalla chica el lugar donde este maestro de la risa aportò sus mejores personajes y definiciones de la realidad. La película que su hijo Mariano estrenò la semana pasada en Argentina es nada màs y nada menos simplemente que una mirada familiar que tal vez ese clan se merecìa, cuando cada año a la hora de evocar el final del artista se elige mostrar la foto del còmico tras su caìda del edificio ubicado cerca de la zona del Torreòn marplatense. El film“Olmedo, rey de la risa”comienza con muchas imàgenes de Mar del Plata y esa tìpica musica bolichera que se adueñò de los clubs, boites y salones de diversión  a fines de los 70’s, cuando Alberto piso fuerte la pantalla para no dejarla jamàs hasta su partida fìsica. En un principio este proyecto iba a ser solo una película ficcionada con la actuaciòn de reconocidos artistas, entre ellos Martín Bossi, pero luego ciertas crisis financieras y otros problemas legales ubicaron al proyecto en un estancamiento que parecìa definitivo, etapa en la que su hijo publicò un libro para matizar esa momentànea desilusión. Tiempo màs tarde, utilizando el material ya filmado y con la idea de sumar los verdaderos materiales que seducirìan a las audiencias multitudinarias que lo conocieron, finalmente Mariano en inclinò por esta muy emotiva docu-ficciòn que muestra dos planos muy diferenciados entre sì.

Olmedo, El rey de la risa (Foto Prensa Cris Zurutuza A005)

Mientras el principio permite conocer con pequeñas pìnceladas la durìsima infancia del actor argentino y como llegò desde la“Chicago Argentina”hasta Buenos Aires, un bloque con la acertada actuación de Juan Orol como el còmico y la ajustada interpretación que de su madre realiza la bellìsima Sabrina Olmedo, hermana del realizador, la segunda parte de este film muestra en grabaciones realizadas a tal efecto, la fuerte admiración que despertò el trabajo del humorista en varios colegas como Diego Capusotto, Guillermo Francella, Dady Brieva y Moria Casàn, quienes desde sus apariciones describen aquellos aspectos que los marcaron de aquèl genio televisivo. Un testimonio no inesperado pero sì posible en esta compilación de recuerdos, lo brinda la aparición del cantante y compositor Ramòn “Palito”Ortega, quien para sorpresa de muchos tenìa una fuerte relaciòn personal con este memorable humorista, con quienes compartìa trabajos, apariciones pùblicas y reuniones de tono familiar que no habìan trascendido en la consideración. La película muestra con gracia muchos detalles de la relaciòn el“El Rey”y el fantàstico humorista, largometraje que ademàs suma atractivos y muy emotivos testimonios de sus hijos, especialmente el de su hijo menor, “Albertito”, fruto de la relaciòn del artista con Nancy Herrera. Tal como es esperar, el film suma algunos momentos desopilantes del super còmico en sus programas de tv, recopilación que evita citar testimonios de las mujeres que lo acompañaron durante esos ciclos anuales en la pantalla chica.

Olmedo, El rey de la risa (Foto Prensa Cris Zurutuza A002)

El universo televisivo de Alberto Olmedo es sencillamente fantàstico e inolvidable para los afortunados testigos que pudieron ver cada una de sus apariciones, desnudando a un hombre que mostrò del detràs de las càmaras e hizo de la improvisación un enorme arte irrepetible con el paso de las dècadas. Sin dudas su carrera en la tv merecerìa una fuerte recopilación para crear un“Olmedo TV”, canal solo dedicado a pasar todos los ciclos que desarrollò en muchas temporadas, pero lamentablemente algunas de esas obras de arte se borraron o quedaron mutiladas en algunos archivos o colecciones de dvds..Lo interesante de esta película es poder ver un contexto familiar desconocido, una aproximación suave y sin prejuicios de alguien muy querido por la sociedad,a excepción de un muy radicalizado grupo de feministas que de ser por ellas quemarìan hasta el ùltimo testimonio de un artista Insuperable, solo para reemplazar esas horas de arte con imàgenes de un personaje sobre el que pesan irrefutables acusaciones de traiciòn a la patria, es el paìs que tenemos y tal vez Olmedo ajeno a la mediocridad que rodea la pantalla chica, hoy reemplazada por esos extravagantes y carìsimos celulares que se hacen llamar“inteligentes”, haya decidido que era hora de dejarnos librados a nuestra suerte con los tecnócratas de las pantallas, seres que no hacen reir a nadie y que profesan la anticultura en poblaciones agonizantes que se creen las màs evolucionadas del mundo, nò?