¿Fracaso comercial? Sting concretò su 8va visita al paìs en un Hipódromo de Palermo con menos pùblico del esperado

La llegada del fenomenal artista inglès a 18 meses de su descomunal show en el Directv Arena no convocò la audiencia esperada, excelente recital de enorme calidad musical en un sitio que no rindiò jamàs para las expectativas creadas en esta època del año.

Sting (Hipòdromo de Palermo - Foto DF Entertainment Facebook Oficial 2017 A01)

Por Gabriel Imparato

(Capital Federal – Viernes 5 de Mayo de 2017) Imperturbablemente ubicado en cada uno de los ingresos al Hipódromo de Palermo, los rectangulares carteles electrònicos de divisible tamaño mostrando a los espectadores que ingresan el total de pùblico dentro del predio no dejan mentir o elucubrar conjeturas sostenibles. Faltando apenas unos minutos para el inicio del concierto principal, los tableros con nùmeros de color amarillo dejaban saber que menos de 12 mil espectadores estaban dentro del lugar, un guarismo pobrìsimo para un espectáculo de brillante nivel artìstico probablemente mal coordinado en la òrbita de difusión previa.

Sting (Hipòdromo de Palermo - Foto DF Entertainment Facebook Oficial 2017 B02)

Esto, sumado a la irregular situación econòmica nacional confluyò en un show de jerarquía insuperable para algunos pocos que adquirieron las ubicaciones con mayor cercanìa al escenario, contrastando con el voluminoso nùmero de espectadores que agotò el espacio del campo trasero de pie, sector que permitìa por 1100 pesos apreciar las alternativas del evento a un poco màs de 180 metros de distancia. Después de tener que escuchar las presentaciones previas de Joe Sumner y The Last Bandoleros, sencillamente intrascendentes por donde se las analice, llegò el nùmero del concierto principal, un show que desnudò en los primeros minutos la inconsistencia de concretar un espectáculo de tan elevada calidad musical en un lugar que paradójicamente provocò la insòlita cancelaciòn de otro concierto previsto anteriormente por razones climàticas.

Sting - 04 05 2017 - Hipòdromo Palermo (Foto Gabriel Imparato A001)

Si por esas cosas del destino, Sting hubiese citado a John Lennon en la època en que los Beatles tocaban mostrando su irrefrenable talento en algunas presentaciones ante la gran jerarquía monàrquica, probablemente no se hubiese quedado corto. “Los que estàn en el fondo pueden aplaudir, los que estàn en los  asientos màs caros pueden sacudir sus joyas”, tal como aseverò el beatle asesinado en 1980, era la frase que encastraba incontrastable al comenzar la octava visita del taletnoso artista del Reino Unido, un gravìsimo presagio del fenómeno que luego conformò cada instante del show desarrollado a metros de la avenida Libertador en un jueves saturado de trànsito. El pùblico en las ubicaciones de mayor valor (que iban desde los 2200 hasta los casi 6000 pesos incluyendo el recargo extra cobrado en la actualidad por facturación y entrega) permanecìa casi inerte en ese despoblado sector, con un entusiasmo bastante atenuado mientras la mayorìa allì confluìa obviamente con su vista en lo que pudiese pasar con sus smartphones, acompañando de a ratos las instancias del concierto, mientras el anfitrión de semejante show no dejò pasar semejante detalle con sus comentarios,percatàndose a los pocos minutos que aquellos que respondìan a su gentil pedido de acompañarlo en los coros o palmas, estaban ubicados a màs de 150 metros de distancia hacièndose oir con una fuerza conmovedora, particular hecho que dejò al borde del papelón a los buceaban con sus celulares mientras el concierto obraba como mùsica de fondo para esta muy frecuente oda masturbatoria electrònica que los asistentes desatan concentrados en la gran galopa digital del nuevo milenio.

Sting (Hipòdromo de Palermo - Foto DF Entertainment Facebook Oficial 2017 A03)

Bastò que sonara“Englishman in New York”para que el mùsico inglès constatara que los fans màs entusiasmados se  encontraban muy lejos del escenario, cuando al pedir coros en la segunda parte de los versos comprobò para su sorpresa y con mucho desagrado que los cànticos de apoyo y acompañamiento llegaban desde lejos mientras los asistentes allì en la zona de tickets màs caros lejos estaba de respaldarlo en su performance nocturna. Todo esto fue una constante y cuando el mùsico se percatò del fenómeno comenzò con gestos de aliento a quienes estaban pasando la torre de sonido y audio, mayorìa que continuò con sus coros, palmas y ovaciones hacièndole vivir un despampanante papelón a quienes por el hecho de querer pertenecer al evento o con la entrada gratis por algún canje o beneficio bancario estaban allì casi de cumplido simulando una felicidad artificial realmente poco comprobable.

Sting - 04 05 2017 - Hipòdromo Palermo (Foto Gabriel Imparato A011)

Los allì reunidos en un dìa hábil con una situación climàtica agradable, màs allà de observar desde un sitio màs cercano las alternativas del espectáculo, debieron casi toda la noche batallar con un batallòn de mosquitos que se hicieron un festìn con brazos y manos que lejos de aplaudir al artista inglès, preferìan servir como plataforma de los cada vez màs aparatosos smarthphones en ese disparatado comportamiento. Con muy poca cantidad de afiches en la vìa pùblica durante las semanas previas, pèsimos spots en las radios de frecuencia modulada y la firme negativa de contar con entrevistas del artista a medios locales, la tarea de promover el espectáculo en la cuenta regresiva de su realización se convirttò asì en una muy utòpica situación cuando desde las oficinas de producción cvoces off the record onfirmaron oficialmente que apenas nueve mil tickets estaban vendidos 48 horas antes del show previsto en la zona de Palermo. Directivos de la compañìa discogràfica que publicò el ùltimo trabajo del mùsico britànico confirmaron a este medio esa cifra preevia que existìa de la venta de localidades, guarismo tambièn muy ratificado off the record desde todos los pasillos de la productora local mientras al mismo tiempo pudo conocerse que màs de 3000 entradas sin cargo fueron entregadas a las empresas auspiciantes del show o aquellos medios que organizaron concursos para ver al mùsico en ese extenso predio porteño bastante cercano al Aeroparque Jorge Newbery.

Sting - 04 05 2017 - Hipòdromo Palermo (Foto Gabriel Imparato A005)

Para la cobertura del concierto, se indicò oficialmente que la firma Live Nation habìa cedido oficialmente a la productora local solo veinte localidades para cubrir el concierto, acreditaciones que recayeron en un par de periodìcos, alguna agencia y otras en medios con respuesta inferior a 3000 lectores, tal el caso de un hebdomadario y otra publicación que obra como house organ polìtico de un partido que dejò el poder, quienes tuvieron su ubicación para cubrir las incidencias del show, conminados duramente por la oficina de difusión para publicar sì o sì crìtica del show, tal como señalò un prestigioso periodista de mùsica que pidiò preservar su identidad ante posibles represalias. Aquellos medios que habìan difundido la realización del show con lugar destacado o con un mayor alcance, advirtieron que no serìan acreditados lo que detuvo de inmediato la difusión del espectáculo al conocer que no podrìan difundir las incidencias del mismo.

Sting - 04 05 2017 - Hipòdromo Palermo (Foto Gabriel Imparato A012)

Las escenas dentro del campo delantero rayaban los exòtico y disparatado de un planteo de tal configuración, donde solo algunos pocos sectores lucìan ocupados por el pùblico, mientras varias zonas de las ubicaciones màs costosas permacìan vacìas o con dos o tres personas ubicadas por fila. En ese cuadro desangelado de espectadores desinteresados en parte con lo que sucedìa ubicados bastante cerca del escenario y un numerosìosimo caudal de fans de la estrella britànica a gran distancia fìsica, el anfitrión de semejante banquete en el predio de carrera con equinos prefiriò concentrarse en un performance convocando muy de vez en cuando a la participación masiva, recalando sus intentos con gestos a todos los ubicados allì tras la torre de sonido, quienes no cesaron de alentar al mùsico con gran volumen de coros, palmas activas u ovaciones de aliento al intèrprete y sus mùsicos. Esta insòlita situación no deberìa sorprender demasiado ante lo ocurrido:cuando se publicò el ùltimo àlbum del mùsico inglès (“57th & 9th”)a fines del año pasado, el sello discogràfico que lanzò esta grabaciòn vivìa una etapa de renovación en su estructura de marketing y los medios casi no recibieron el disco en cuestión.

Sting - 04 05 2017 - Hipòdromo Palermo (Foto Gabriel Imparato A009)

La producción de este espectáculo jugò sus fichas a tres conocidas emisoras de FM que aluden a un color, una elevación suiza y la segunda denominación del subte, quienes demostraron ahora en la ocasión que su poder de convocatoria es nulo o cuestionablemente magro para dicho propòsito comercial. Tras su llegada al paìs, lejos de promocionar su recital con una conferencia en algún hotel o lugar de convenciones, el intèrprete permaneciò recluìdo en un hotel de la coqueta zona de Puerto Madero, donde recientemente se suicidò el ex manager de Diego Maradona Jorge Cysterpiler. La ùnica actividad promocional del mùsico consistiò el mismo dìa del espectáculo-un disparate operacional para promover el evento- en encuentros con los tres conductores de FM un rato antes del show y tambièn una forzada foto con las Abuelas de Plaza de Mayo, en lo que muchos vieron como otra manipulación polìtica de un supuesto organismo de derechos humanos.

Sting - 04 05 2017 - Hipòdromo Palermo (Foto Gabriel Imparato A006)

Cerca de la medianoche, cuando ya habìan sonado los ùltimos acordes de“Fragile”allì en el escenario, comenzò la desconcentración del pùblico mientras el frìo hacìa sentir firme su llegada al despoblado hipódromo porteño. El muy lento èxodo del pùblico transcurriò sin inconvenientes mientras los màs curiosos permanecìan sorprendidos por la novedad: aquellos carteles que marcaban con nùmeros amarillos digitales el nùmeros de asistentes estaban apagados y en algunos casos cubiertos con lonas oscuras. Atràs habìa quedado el octavo paso del astro inglès, lejos el de menor convocatoria en toda su historia aquì en el paìs, un show que mantuvo la calidad de siempre para un auditorio descompensado en el lugar de show ante un planteo operacional que no logfrò los resultados anhelados.