El”Cirque Du Soleil” y el mega-èxito de“Kooza” : las razones de un fenómeno que la gente elige siempre en cada visita mundial

La compañìa canadiense estrenò hace una semana un nuevo show en Argentina, evento que bate records de recaudación agregando nuevas fechas de presentaciones para poder satisfacer la abrumadora demanda de tickets para esta subyugante exhibición.

Cirque Du Soleil (Kooza - Agencia Punto Tiff A 001)

Por Gustavo Humberto De Cèsare

(Capital Federal – Viernes 29 de Abril de 2016) Indiscutible clàsico artìstico que nos visita cada dos años, el nuevo arribo del“Cirque Du Soleil”a Buenos Aires provoca una reacciòn idèntica en cada caso que muestra la vigencia de un concepto planteado, gran propuesta que desata a las pocas horas no solo la necesidad de verlo sino tambièn gran cantidad de fenomenologìas asociadas a cada uno de los shows que desembarcan aquì en la Capital Federal o en su defecto en la lindante zona de Vicente Lòpez, como ocurriò en una recordada oportunidad. La inauguración de esta nueva secuencia de espectáculos la semana pasada marcò la importancia que sigue teniendo para sus involucrados, sean o nò famosos, sean fans del mundo circense o sus màs perceptibles detractores. Nadie quiere perderse el debut, la premiere de este gran desembarco canadiense a nuestra cuidad tiene todos los ingredientes propios del show-business y genera que a las pocas horas todos los sitios de Internet hablen del tema con una profusiòn sencillamente impactante. Ubicada en esta oportunidad en el famoso predio que antes ocupaba la Ciudad Deportiva De Boca, en  el vector sureste del Puerto Madero, la carpa principal tiene antes dos sectores donde la gente no solo puede degustar una variada cantidad de comida gourmet o fast-cirque, sino que ademàs hay al menos tres stands de arumador merchandaising relacionado con este show y tambièn con los demàs espectáculos que estàn en gira, una inmejorable ocasión para que el fiel seguidor de aprovisionarse de todas aquellas mercancías que después se permitirà disfrutar recordando la entretenida visita al mundo de“Kooza”. Cirque Du Soleil (Kooza - Agencia Punto Tiff A 002)

La primera novedad que ofrece este show que mundialmente se conociò en el 2008, tiene directa vinculaciòn con el aprovechamiento interno del espacio de acciones, mutando de teatro a la italiana para pasar a un tradicional escenario circular con una mirada austera, que sin embargo promueve un encanto melancòlico con aquellas compañìas provinciales que muchas veces se afincaban una cuarentena de noches en algún famoso pueblo. Aquì hay una particular torre circular donde deambulan mùsicos, artistas de riesgo, cantantes y otros participantes del evento dejando en claro que no hay sectores delimitados para nadie en la concepción del formato seleccionado. Sin meterse en los roles especìficos, asoman a primera instancia en esas acciones iniciales un payaso dominador de la escena, un obeso y arrogante oriental fastidioso por demàs, amèn de un calvo chillòn que pone la nota sònica con sus gritos chillones no aptos para pabellones sensibles. Un bufòn estilizado que obra a la vista de todos como el maestro de ceremonias, comandarà las situaciones, pero ademàs otros personajes secundarios tendràn la ocasión de dirigir breves cuadros,siendo aquì todo el equipo de payasos quienes màs aprovechan la especial situación para dar rienda suelta a aquellas ingenuas bromas que suben de volumen pero sin desentonar con ese amistoso pacto invisible de entretener sin provocar la incomodidad en el otro.  Cirque Du Soleil (Kooza - Agencia Punto Tiff A 004)

Tal vez la recordada experiencia de Susana Giménez despeinada por staff de payasos que la vaporizò con una llovizna de popcorn, que motivò la presurosa fuga de la diva en el entreacto sin regresar al evento, haya sido la ùnica sensaciòn de incertidumbre dentro de un cuidado espectáculo en donde los clowns proveen gran diversión y tambièn invocan la presencia del pùblico reunido allì para compartir bromas y bailes entretenidos.  “Kooza”es sin dudas alguna una vuelta a las rutinas de circo màs tradicionales, donde no hay grandes despliegues estructurales de alto costo, pero sì personajes que promueven a lo largo de la funciòn de una calidez y emoción perceptibles de principio a fin. Todos los nùmeros de acrobacia oscilan entre uno y cuatro participantes, aparte de una secuencia de àgiles saltos en tarimas oscilantes, promoviendo el equilibrio y la flexibilidad de aquellos intèrpretes que rememoran algunos cuadros visuales de recordada cepa conceptual.  Cirque Du Soleil (Kooza - Agencia Punto Tiff A 003)

Desde las elevadas maniobras aèreas con un lienzo, pasando por el gran contorsionismo oriental, la utilización de trapecios y bicicletas sobre cables sin olvidar a los equilibristas de altura, hay una apuesta muy fuerte al riesgo, tomando en cuenta que aunque varios nùmeros del evento encuentran a los artistas sujetos a protectores cableados, muchos de los nùmeros provocan tensiòn cuando estos intèrpretes se desconectan de la protecciòn para apostar a un truco acrobàtico sin la màs mìnima dosis de protecciòn ante un error. Pueden ocurrir algunas fallas en las maniobras de gestaciòn, pero si se equivocan, seguidamente con la confianza del pùblico retoman el desafìo para demostrar su capacidad en este particular batlla acrobàtica que noche a noche libran como heroicos combatientes sabiendo que los designios del destino no siempre responden a sus deseos naturales. La certera ausencia de la red de protecciòn provoca suspiros conmocionantes, pero cada truco o maniobra con buen desenlace despierta ovaciones que el espectador retendrà en sus retinas por aquella proeza sin ninguna clase de resguardo. Cirque Du Soleil (Kooza - Agencia Punto Tiff A 005)

Hay un nùmero musical multitudinario en el cierre, la presencia de dos acróbatas con una angustiante prueba de caminar sobre ruedas gigantes en movimiento, pero tambièn esos golpes de efecto rìtmicos proporcionados por una baterìa en un solo muy rockero, juegos de hula hula naif y las picardìas de los payasos salpimentando todo con gracia y enorme sencillez. Desde el inicio con la torre de sillas, hasta los saltos de trampolín o los jugosos desafìos de maniobrar en altura con zancos, la gente del Cirque Du Soleil demuestra a lo largo de esas casi tres horas de espectáculo, que aistir a uno de sus shows promueve una grata experiencia donde se conjugan la imaginación, la destreza fìsica, el equilibrio y los irònicos flashbacks de una mirada social con humor, ternura y compresión.   Cirque Du Soleil (Kooza - Agencia Punto Tiff A 006)

Fantàstica y contundente mezcla de magia milenaria y tecnología, “Kooza”es una caja de sorpresas en las que las imàgenes llevan el guiòn cantante, permitiendo que gimnastas de Mongolia  o los acróbatas orientales pongan ese apabullante combate lùdico de adrenalina incesante en una puesta artística de jubilosa concepción. La mùsica en vivo mantiene constante aquella tensiòn insinuada desde lo visual, promoviendo una magia que fusiona poderosa destreza de los ancestros europeos, sumando la màs cuidada carga de tecnología a un show donde grandes y no tanto celebran como pequeños cada jugada,maniobra o sonrisa còmplice que emerge desde el centro mismo del escenario. Esa caja de sorpresas que promueve“Kooza” a lo largo de llevaderos 185 minutos encuentra la transformación de la teatralidad que el anterior“Corteo”promovìa incolumne, despachando con la apertura de esa màgica bòveda circense de un profundo contexto de evocaciones onìricas resueltas con gran talento, algo muy valioso en la apuesta que promueven sus responsables y todos aquellos que asumen la inclaudicable vocaciòn de poner la imaginación en un punto alto y volar hasta donde la sorpesa jamàs encuentre techo para delimitar nuestra felicidad como espectadores.