Ricardo Arjona: Una mente brillante sobre el universo femenino, en un show inigualable

El cantautor guatemalteco concretó los primeros recitales en el «Movistar Arena» en la Capital Federal, divertidos shows que lo muestran vigente, seductor y con un análisis social impecable sobre este enorme grupo social.

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 001)

Un recordman que no para de vender tickets. El guatemalteco agotó 8 estadios «Movistar Arena» en cuestión de pocas horas.

(NOMBRE PARA SITIO WEB)

(Capital Federal – Viernes 12 de Agosto de 2022) Genio y figura hasta la desventura, el guatemalteco Ricardo Arjona sabe lo que quiere, cómo quiere hacerlo y encima lo lleva a cabo con una pasmosa perfección sobre el escenario. Fruto de ese comportamiento, en las últimas décadas se convirtió en una máquina de agotar fechas en canchas de fútbol y otros espacios de conciertos, sin olvidar que tiene el fenomenal record de 38 fechas seguidas en el Luna Park, como quien se toma un vaso de agua a la mañana.  El cantautor sin dudas es un gigante dentro y fuera de los escenarios, demostrando que el éxito que lo acompaña en todas las cosas que hace no solo no es casualidad, sino simple consecuencia de una mente inteligente al servicio de un disco o concierto sencillamente inolvidable.

Ricardo Arjona es por demolición el más importante y talentoso de los psicólogos que el destino puso arriba de un escenario, capaz de interpelar la mente femenina con una carga de conocimiento sencillamente monstruosa. Dando muestras de su capacidad psíquica y social investigando a fondo luz y oscuridad del universo femenino, generó su primera gran conmoción y respuesta masiva cuando compuso “Señora de las cuatro décadas”, una canción que no se le hubiese ocurrido jamás a la eminencia Simone de Beauvoir, en toda su existencia analizando la vejez humana y los distintos períodos de actividad social en los distintos continentes del mundo.  Después de esa canción, ellas comenzaron a verlo en cada acto como un mesías y nadie puede arrojarle una piedra a ese fantástico autor que en cada verso y estribillo, despliega verdades envueltas en pegadizos capuchinos musicales.

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 008)

Un ámbito cómodo para ver el concierto. El estadio Movistar Arena, uno de los venúes más utilizados este año. convertido en la vecindad del guatemalteco.

Pícaro y con un análisis que sorprende hasta quienes ya casi no se sorprenden con nada en la vida, volvió a hacer de las suyas y confirmó que es el mejor ginecólogo del planeta al escribir “De vez en mes”. Solo a un genio de la escritura popular se le hubiese ocurrido en los tiempos que corren, componer un tema a la menstruación y que el mismo se vuelva en segundos una impecable pieza musical. A qué cantautor latino del cruce de milenios se le hubiese ocurrido escribirle al sangrado mensual vaginal de las mujeres, convirtiendo a la canción en un clásico de su repertorio? Ricardo Arjona puede lograr eso y muchas cosas más en una gran carrera plagada de descomunales éxitos, provenientes de un hombre que parece leer muy fácil la mente de las mujeres, como quien lee todos los días un periódico en una cafetería con un café cortado servido hace breves instantes. Ese es Ricardo Arjona.

Su nueva “travesura” artística por estos meses se denomima “Blanco y Negro Tour 2022-2023”, la gira mundial con la que presenta sus discos “Blanco” y “Negro”, publicados al comenzar la pandemia de “covid 19” con una especial separación de tiempo entre ambos, es decir, un álbum doble que fue separado en dos partes para no hacer muy engorrosa la digestión de tantas canciones, y naturalmente también para que sus incontables fans en el mundo no entraran en shock al tener que comprar dos CDs de golpe y porrazo. Sí, la gran mayoría de sus seguidoras todavía respalda el soporte físico, porque la muy espectacular y demoledora carrera del guatemalteco se forjó en paralelo a la consolidación del compact disk, como formato de escucha entre el nuevo milenio y el actual. Ambos discos ahora se comercializan en un pack especial, que agotó en horas su primera partida en las tiendas.

 Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 006)

Con la guitarra a cuestas. Ricardo Arjona utiliza una electro-acústica Gibson de caja negra muy impactante.

Cerca de las 21 horas, con el 90 por ciento del público ingresado en el Movistar Arena, el primer estadio moderno de la Capital Federal donde agotó velozmente todos los tickets en las ocho funciones puestas a la venta, el clima de enorme cuenta regresiva se alimenta con sonidos industriales, muchas imágenes ByN en las pantallas laterales con ciertos fans que pudieron conocer personalmente al artista y la voz del protagonista en off. Veinte minutos después, sin más prolegómenos, se pone en marcha un show de 140 minutos con enormes pinceladas de rock-pop sabiamente maquillado con tonos orquestales, baladas convertidas en barrocas polaroids plenas de pasión y desencanto, más una puesta lumino-técnica que simula un barrio de pueblo en la zona central del proscenio, mientras los músicos tocan en las dos plataformas laterales como si fueran pisos de un par de edificios de clase media.

A los pocos segundos que su numerosa banda calentó motores sobre escena, ingresa a ese lugar como un simple obrero y solo le faltaría fichar su tarjeta en una tradicional máquina de horario, para demostrar que es un jornalero de la música. Pero hay mucho más. Arjona es la fusión de muchas connotaciones estéticas y esa suma lo convierte en un incontenible banquete para sus seguidoras, muchas de las cuales no pueden distenderse al verlo allí en ese fantástico lugar, provocando descontrol de esfínteres en escasos segundos. Ricardo en este período 2022 tiene el mismo cuerpo que el actor Jason Momoa en “Aquaman”, oculta debajo de su ropa músculos trabajados y su melena que le cubre los hombros, en este caso asoma atada con una banda elástica, casi como un pintor europeo, sin olvidar que el suave bigote y barba en su rostro lo semeja con algunas ilustraciones del maestro Van Gogh. Su entrada es simple y majestuosa al mismo tiempo, sabiendo el anfitrión que sus «fieras» están bajo el control de esta  “tormenta de facha”, como diría el original DT Héctor “Bambino” Veira.

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 004)

Un distendido barrio musical. El músico en una escenografía muy dinámica y comfortable

Si Ricardo Arjona tiene supuestamente fama de baladista testimonial o romántico, habrá que recordárselo al intérprete, porque salvo en contados y breves momentos, su concierto es un espectáculo con mucho rock bien tocado y suficiente almidón de maíz pop para que los arreglos mantengan una hegemoneidad adecuada sin incomodar al público, ante gran cantidad de adrenalina burbujeando muy efervescente sobre escena en esos 140 minutos del entretenido concierto que protagoniza en Buenos Aires. Integrada por músicos del bloque latinoamericano, provenientes de Cuba, Puerto Rico y Venezuela, sin embargo la nota destacada la brinda su violinista oriundo de la norteamericana Nashville, tradicional cuna del country y western rock, con un sonido inconfundiblemente dulzón a lo largo de toda la noche. Un saxofonista que suena muy a lo “Kenny G” en varios pasajes del show y dos coreutas muy aguerridas, respaldan al cantante en prolongados momentos, recital con sonido impactante y de enorme definición a pesar del incansable griterío femenino.

Después de tres canciones que obran como contundente apertura, el anfitrión se toma.una breve pausa para saludar al público. Ubicadas en distintos sectores del estadio, al menos unas 50 mujeres lo reciben con carteles de un metro por un metro con distintos mensajes al artista, incluso algunas con más ingenio, ostentan esas pancartas que además tienen un sinfín de leds que se apagan y prenden buscando captar su atención. Bromeando con ese tono “guasón” que tiene para formular ciertos comentarios a sus seguidoras, sorprende de manera repentina rompiendo vidrios contra dos postulados del último lustro: el polémico y ridículo “lenguaje inclusivo”, sin olvidar tampoco la absurda creación de innumerables clasificaciones relacionadas sobre las personas. Enojado, por primera vez dentro de una performance plagada de gracia y diversión, el músico expone su inocultable fastidio.

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 003)

Cantando cerca la cabina inglesa. Hasta un viejo puesto de teléfono público británico luce sobre el escenario.

“Hoy hay 32 géneros, muchos pueden cambiar y ponerle una “e” a cualquier cosa, son esa gente que fracasó en todo y ahora son “coachs”, dice y la mayoría del estadio corona esa indiscutible afirmación con la primera ovación de la velada. Por suerte para el artista de Guatemala, las fans del cantante son la antítesis de esos polémicos personajes, instantes donde el músico también aclara con esa sutil gracejada, que no está para las boludeces que los impresentable políticos quieren instalar en una sociedad muy carente de cultura y formación en las últimas décadas. Al buen entendedor, pocas palabras. El concierto, que está supuestamente planificado para oficializar en vivo los temas de los discos “Blanco” y “Negro”, apenas suma cinco canciones de esos dos álbumes, colocadas en muy distintos y variados tramos del espectáculo.

Hay canciones en el repertorio que se han ganado un lugar de himnos, composiciones que con el paso del tiempo maduraron muchísimo mejor de lo esperado, exponiendo una gran actualización dentro de sus significados originales. Ellas son “Acompáñame a estar solo”, “Si el norte fuera el sur”, “Apnea” y por supuesto “Señora de las cuatro décadas”. En esta última, el cantante frena la andanada melódica rockerizada para charlar brevemente con la audiencia, mientras una y otra vez se sonroja con lo que dicen los carteles que sus fans le tributan alzados, a la usanza de esas modelos que anuncian los rounds de box sobre el ring muy desprovistas de vestuario. Casi quince mil personas cada show la cantan de memoria y la letra ya está instalada en la gente, como todos esos clásicos inoxidables del músico a tono con un repertorio que bucea muy extrovertidamente en el intimismo del amor.

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 005)

140 minutos entretenidos de principio a fin. El actual show supera las dos horas y no cansa en absoluto.

Mención aparte para la espectacular pantalla ubicada al medio del proscenio, que no solo simula ese edificio muy colonial entre las dos torretas de estructura tubular donde toca el grupo, sino que además en otros momentos del recital colorea climáticamente el escenario  con lluvias y copos de nieve que parecen estar cayendo sobre el artista. En esa romántica y cautivante postal melancólica, el guatemalteco cual mago de la galera saca esos conejos sonoros que la gente quiere escuchar y que temía que por la duración del recital no fuesen incluídos como “Cuando”, “Dime que nó” o “Historia de taxi”, entre los cuales se cuela a tono con ese clima relajado la flamante “De la ilusión al miedo”, sensualidad histriónica a más no poder en afortunados segundos donde la multitud adopta un respetuoso silencio.

Hay un momento cumbre en el show, que parece producido por los organizadores, pero es resultante de la más pura casualidad y la magia que provoca la música en ciertos instantes de la vida. Ricardo vuelve a posar su mirada sobre los carteles que las seguidoras traen al estadio y hay uno que sobresale por su texto, pero no por su tamaño. Con un guiño a uno de los camarógrafos del show, por la pantalla grande puede verse bien grande “MARTA”, un nombre que tiene directa connotación con los inicios del músico en Argentina, cuando como uno más de los aventureros en los ‘80s se puso a cantar con su guitarra nada más y nada menos que en la peatonal Florida. La historia de esa mujer que se quita la ropa en un boliche de Recoleta y cobra propina en australes, es una postal conmovedora que el gran cantautor centroamericano desanda con el inigualable talento de los elegidos. De ahí en más el gran concierto ya no será el mismo, por ese pacto de vivencias a ambos lados del  escenario sellado con un icónico tema del  guatemalteco.

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 007)

Intimidad en medio de la multitud. El músico guatemalteco genera esa sensación frente a 15 mil espectadores.

Curiosamente, cuando al concierto le faltan apenas cinco canciones, el músico lanza esa especial reflexión sobre los hombres, la cual en algunos medios afines a ciertos partidos políticos no parece haber caído muy bien. Muy sereno y sin cabildeos, dice lo que piensa al respecto. “Hoy, seamos muy claros, los hombres estamos en el último de los escalones sociales, mucho después de las mascotas. Usted hoy puede decir cualquier cosa que se le ocurra de un hombre y no le va a pasar nada, con los hombres no pasa nada. Hay que azotarlos, se portaron mal y yo creo que nos merecemos ciertas cosas. Escuché la semana pasada a una señora en un programa importante de tv calificar a los hombres abiertamente como cavernícolas descerebrados, vaya a decir usted descerebrada a una mascota y le quitan el trabajo, pero con los hombres no pasa nada», sostuvo el músico en su queja.

Según Arjona “va siendo hora de ir suavizando la situación, porque lo único que tenemos nosotros es una dificultad para acercarnos, y eso hoy no le conviene a nadie, los hombres perdimos el territorio que ganamos, porque nos portamos mal. A mediados de los ‘90s, todo ese poder masculino se fue por la borda, ¿nó? Perdimos todo.  En el gran universo femenino se encuentran dos tipos de hombres: los que les gustan y los que nó. ¿Cómo sabemos a que grupo pertenecemos?”, disparó, dando a entender que también hay una actitud histérica en las mujeres que no ha sido totalmente visibilizada, cuando de acuerdo a esas especiales preferencias, un hombre puede ser el candidato a pareja o la excusa para llamar ya mismo a la policía para denunciarlo, todo según cómo le caiga a la involucrada. Durísimo.

 Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 002)

Harto de la «farsa» de géneros y el lenguaje inclusivo. Arjona no se calla nada y el público lo ovaciona.

En ese momento, sin dudas en el Movistar Arena sobrevuela cierto desconcierto, pero casi de inmediato, el anfitrión lejos de retroceder posiciones, decide que ese momento es justo el indicado para dar su claro punto de vista sobre los recientes hechos de la realidad. “Han pasado muchas cosas desde que no nos vemos. Hubo muchos fenómenos, entre ellos el peor de todos. Nos encerraron dos años, nos pusieron mascarillas, nos dejaron ahí sin nada que hacer con el celular en la mano, con redes sociales y con mucho tiempo libre y echamos todo a perder. Entonces, empezaron a aparecer cosas vulgares, aparecieron 32 géneros como si lo importante fuera sumar géneros y no respetar por lo que se quiera ser. Ver a la gente que desfilaba por las calles tratando de cambiar las vocales a las palabras, y yo en ese sentido tendría que saludar esta noche a todes, por ejemplo. Sin dudas eso es mucho tiempo libre desperdiciado. Después apareció mucha gente desfilando por la calle diciendo que las mujeres debían ganar igual que los hombres, y yo decía que porqué no pueden ganas más”, agregó Arjona mientras la totalidad del estadio volvió a ovacionarlo durante varios minutos en el moderno estadio de Villa Crespo.

“Te quiero”, “Minutos” y “Fuíste tu” cerraron la lista protocolar de canciones, pero ahí en medio de los aplausos interminables y el cariño de la gente, el músico sinceró algo que es corriente en los recitales de rock, con los intérpretes saliendo unos segundos para volver a tocar algún tema más. “Nosotros no vamos a hacer la pavada de salir, para que ustedes se crean que terminó y volvemos generando la sorpresa. Vamos a hacer la última canción y nos vamos a casa”, sostuvo el cantante mientras hacía como que dejaba el lugar y volvía al mismo caminando con otra actitud hacia el público para encarar la adrenalínica «Mujeres». Dejando en claro que es el músico latino más importante de los últimos veinte años, Ricardo Arjona brindó eficaz allí en el Movistar Arena una exquisita “masterclass”, recorriendo un repertorio tan divertido como comprometido en sus postulados. Sin solemnidad y con mucho humor, el colosal artista hizo historia sin histeria en esas noches que muy difícilmente uno pueda olvidar.    .

Ricardo Arjona (Movistar Arena - Agencia Varas Otero 001)Ricardo Arjona – “Blanco y Negro Tour 2022-2023” (Movistar Arena – Miércoles 10 de Agosto // Lista de canciones: 01) Si yo fuera – 02) Morir por vivir (cd Blanco) – 03) Ella – 04) Hongos (cd Blanco) – 05) Apnea – 06) Acompáñame a estar solo – 07) El amor – 08) El problema – 09) El flechazo y la secuela (cd Negro) – 10) Si el norte fuera el sur – 11) Señora de las cuatro décadas – 12) Lo poco que tengo – 13) Cuándo – 14) Dime que nó – 15) Como duele – 16) Historia de taxi – 17) De la ilusión al miedo (cd Negro) – 18) Nada es como tú (acústico) – 19) Puente (Caribe) (acústico) – 20) Ella y él (acústico) – 21) El invisible (acústico) (cd Blanco) – 22) Marta – 23) Porque puedo – 24) Desnuda – 25) Te quiero – 26) Minutos – 27) Fuíste tú – 28) Mujeres – Duración Total: 143 minutos) Fotos Show: Agencia Varas – Otero